Náuseas, vómitos y quimioterapia
Otros términos: malestar estomacal, arcadas, dolor de estómago,
devolver, trastorno estomacal, acidez estomacal, cinetosis (mareo por el movimiento),
emesis y estar enfermo del estómago.
¿Qué son las náuseas y los vómitos, y cuál es su relación
con la quimioterapia?
Según Woodruff (1997), las náuseas son una sensación desagradable y subjetiva de
necesidad de vomitar. En cambio, el vómito es la liberación forzada del contenido
del estómago a través de la boca, causada por contracciones de los músculos del
estómago. Desafortunadamente, determinados fármacos de quimioterapia pueden
provocar náuseas y vómitos. Por fortuna, existen muchos fármacos que su médico
puede prescribirle para prevenir, disminuir o aliviar las náuseas y los vómitos
asociados a la quimioterapia. Estos medicamentos se llaman antieméticos.
Hay un grupo de medicamentos que pueden usarse para controlar las náuseas y los
vómitos y que se pueden administrar de diferentes maneras. Por ejemplo, no
se preocupe si no puede retener nada en el estómago o no puede tragar, ya que estos
fármacos pueden administrarse por medio de un catéter IV, un parche, rectalmente,
sublingualmente o incluso por medio de una inyección. Además, los pacientes
con estos síntomas pueden hacer varias cosas para sentirse mejor, además de tomar
medicamentos.
Qué puede hacer para prevenir las náuseas causadas por la quimioterapia:
Pregunte:
- Pida a su profesional de atención médica que le explique todo acerca de los fármacos
de quimioterapia que recibirá y de sus posibles efectos secundarios.
- Infórmese
acerca de los fármacos de quimioterapia que probablemente causen náuseas y vómitos.
-
Averigüe cuándo es probable que se presenten las náuseas y los vómitos y cuánto
suelen durar estos efectos. Por ejemplo, si comenzarán durante la quimioterapia
o si lo harán algunas horas después.
- Pregúntele a su médico qué le prescribirá
para prevenir y controlar las náuseas y los vómitos. Entérese de cómo, cuándo
y con qué frecuencia debe tomar estos medicamentos.
Líquidos:
- Beba a lo largo del día abundantes líquidos, como agua y jugos. Muchas personas
que reciben quimioterapia necesitan tomar diariamente al menos 8 vasos de líquido. Consulte
a su médico o enfermero si éste es su caso. Además, si tiene vómitos, es importante
que reemplace el líquido perdido para evitar deshidratarse.
- Evite tomar líquidos
durante las comidas.
Consejos de alimentación:
- Tome cantidades pequeñas de alimentos a lo largo del día.
- Coma antes de sentir demasiada hambre.
- Ingiera alimentos secos como cereales,
tostadas o galletas sin líquidos, especialmente a primera hora de la mañana.
-
Evite las comidas pesadas y con alto contenido de gasas antes de recibir la quimioterapia.
-
No coma sus comidas preferidas cuando sienta náuseas y tenga vómitos. Si comienza
a asociarlas con episodios de náuseas y vómitos podrían dejar de gustarle.
Ambiente:
- Evite los olores fuertes.
- No se recueste hasta que hayan transcurrido por
lo menos 2 horas después de comer. Descanse sentado o reclinado con la cabeza
elevada.
- Después de comer, tomar aire fresco y llevar la ropa suelta pueden
ayudarle a sentirse mejor.
- Hacer ejercicio después de comer puede retrasar la digestión y aumentar la sensación
de malestar.
Distracción:
- Relájese e intente no pensar en la quimioterapia. Mientras recibe quimioterapia,
escuche música que lo tranquilice, cintas o CD de relajación. Puede llevar
una película divertida para mirarla durante la quimioterapia, y/o a un amigo o familiar
que le haga compañía.
Otras formas de reducir al mínimo las náuseas debidas a la quimioterapia:
- si tiene vómitos, no coma más. Una vez que deja de vomitar, vuelva lentamente a
ingerir alimentos. Comience con pequeñas cantidades de líquidos claros, como por
ejemplo caldos, refrescos, bebidas rehidratantes para deportistas o agua. Después,
continúe con alimentos livianos y suaves como gelatina, bananas, arroz o tostadas. Pronto
podrá volver a ingerir alimentos sólidos.
- Evite la cafeína y el
cigarrillo.
- Chupe caramelos, sorbetes de agua o hielo durante la quimioterapia.
-
Tome los medicamentos para las náuseas y los vómitos como se lo haya indicado su
médico. Cuando le queden pocos, haga un nuevo pedido.
- Si siente náuseas
durante la quimioterapia, infórmelo a su enfermera o médico.
Fármacos que su médico puede recetarle:
Si tiene náuseas provocadas por los tratamientos de quimioterapia, su médico puede
prescribirle fármacos como Emend (aprepitante), Zofran (ondansetrón), Kytril (granisetrón),
Anzemet (dolasetrón) o Aloxi (palonosetrón).
Su médico puede no prescribirle fármacos antieméticos, ya que no todas las quimioterapias
producen náuseas y vómitos. Sin embargo, si existe la probabilidad de que la
quimioterapia le cause náuseas y vómitos, su médico puede prescribirle uno o más
de los siguientes medicamentos antieméticos comunes:
- aprepitante (Emend®)
- dolasetrón (Anzemet®)
- granisetrón
(Kytril®)
- ondansetrón (Zofran®)
- palonosetrón (Aloxi®)
- proclorperazina (Compazine®)
- prometazina(Anergan®, Phenergan®)
- lorazepam
(Ativan®)
- metoclopramida (Reglan®)
- dexametasona(Decadron®)
-
famotidina(Pepcid®)
- ranitidina(Zantac®)
Puede indicarle tomar estos fármacos antes, durante y/o después de la quimioterapia.
Como puede ver, hay muchos medicamentos diferentes que su médico puede prescribirle
para controlar estos síntomas. Es posible que tenga que probar varios medicamentos
antes de encontrar el que sea más adecuado para usted.
Cuándo llamar a su médico o profesional de atención médica:
Las náuseas y los vómitos también pueden ser causados por afecciones médicas no
relacionadas con la quimioterapia. Por lo tanto, es importante que llame a su médico
si:
- Continúa con náuseas y vómitos debido a la quimioterapia
a pesar de tomar los medicamentos antieméticos.
- Las náuseas afectan su capacidad
para comer.
- Tiene vómitos (de 4 a 5 veces en un período de 24 horas).
-
Se siente hinchado.
- Siento dolor o inflamación del estómago antes de las náuseas
y los vómitos.
- Si siente molestias por los efectos secundarios de los medicamentos
antieméticos.
Nota: Insistimos en recomendarle que hable con su profesional
de atención médica acerca de su enfermedad y sus tratamientos específicos. La información
incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún
caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.