Direccíón de Problemas de Comida
¿Qué podría influir sobre su nutrición durante la quimioterapia y cómo debe adaptar su dieta?
Los síntomas experimentados debido al cáncer y sus tratamientos, así como también los síntomas psicológicos como la depresión o la ansiedad, pueden influir sobre la nutrición.
Para los pacientes de cáncer, la nutrición durante la quimioterapia es importante. El objetivo principal antes, durante y después de los tratamientos es ingerir las calorías adecuadas para mantener el peso y las proteínas correctas para optimizar su sistema inmunitario, sus fuerzas y su tolerancia a los tratamientos. Cuando se esfuerce por ingerir las calorías y proteínas adecuadas durante la quimioterapia, intente seguir una dieta equilibrada para minimizar las deficiencias de nutrientes y pida a su médico o dietista información sobre si sería adecuado para usted tomar un suplemento multivitamínico.
Para los pacientes de cáncer, la dieta y la nutrición durante la quimioterapia deben estar basadas en lo que puedan tolerar y en ayudar a controlar síntomas tales como las náuseas, los vómitos, la diarrea, el estreñimiento, las alteraciones en el sentido del gusto, la sequedad bucal, dolor o llagas en la boca, la falta de apetito, la sensación de saciedad anticipada y la fatiga. Es importante controlar estos síntomas y mantener simultáneamente los objetivos en relación con una ingesta adecuada de calorías y proteínas.
¿De que manera influirá el tratamiento sobre mi capacidad para comer?
Cirugía: A fin de minimizar la desnutrición, antes de la cirugía puede indicarse una dieta con alto contenido de calorías y proteínas. Según el tipo de cirugía, una dieta postoperatoria por lo general incluye nutrientes y líquidos endovenosos, nutrición por medio de una sonda nasal, estomacal o intestinal, o una dieta de líquidos transparentes (jugos, té, café, caldos, hielo de frutas, gelatinas, sorbetes de agua [popsicles]). La dieta puede evolucionar a una dieta de líquidos completos (leche, natillas, sopas en crema, helados, sorbetes, cereales calientes, etc.) antes de volver a su dieta normal.
Después de la cirugía, puede ser necesario cambiar la dieta lentamente para esperar a que se restablezca el funcionamiento intestinal adecuado o se recupere el proceso de digestión.
La quimioterapia puede tener efectos secundarios que afecten su capacidad para comer y mantener su nivel actual de nutrición. Estos efectos secundarios incluyen náuseas, vómitos, alteraciones en el sentido del gusto, pérdida del apetito, mucositis o llagas en la boca, fatiga, diarrea y/o estreñimiento.
Terapia de radiación. Los efectos de la radiación sobre la dieta dependen del área del cuerpo que recibe la radiación.
- El tratamiento en la cabeza, el cuello o el tórax puede provocar alteraciones en el sentido del gusto, dolor en la boca, dolor de garganta, diarrea, sequedad bucal, problemas dentales y disfagia (dificultad para tragar). La sequedad bucal puede ser permanente.
- El tratamiento en el estómago puede provocar náuseas, vómitos y/o diarrea.
La inmunoterapia puede causar náuseas, vómitos, diarrea, llagas en la boca, pérdida de peso grave (anorexia), sequedad bucal y alteraciones en el sentido del gusto.
Nota: Insistimos en recomendarle que hable con el profesional de atención médica acerca de su enfermedad, sus tratamientos y la nutrición que debe seguir durante la quimioterapia. La información incluida en este sitio Web tiene como propósito ser útil e instructiva, y en ningún caso debe considerarse un sustituto del asesoramiento médico.


